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Corría en medio de la niebla una mujer de pelo oscuro y vestido blanco, tan rápido lo hacía que se confundia entre árboles y nubes. Súbitamente paró, agitada amarro su pelo y se sentó para descansar, el frío era tal que congelaba hasta su alma. Cerró los ojos e imaginó estar en un lugar tibio y soleado, en el que se sentía inmensamente protegida y confiada. Dentro de un estado casi de sopor y confusión se levantó para seguir en su huída.Corría sin siquiera importarle el constante roce con ramas y hojas, ya no importaban los rasjuños, el dolor interior no le permitia fijarse en eso.Cada cierto tiempo miraba hacia atrás y cuando lo hacía, notaba como aumentaba la velocidad y de vez en cuando temerosa y angustiada derramaba unas cuantas lagrimas. El sonido crujiente de hojas expuestas a presión humana le reventaba los oidos cada vez se sentía más cerca de su meta, pero también cada vez se sentía más vulnerable por el cansancio y el miedo.Ahora además de todo obscurecía, sin la luz era imposible ver al instante el peligro, solo lo percibía.Llegó a un lago brillante por el reflejo de la luna, se sentó a pensar; algo que en ese instante parecía ser imposible. Recordó todo lo vivido, se sintió satisfecha sin esos recuerdos, hoy no sería quien es, por lo tanto arrepentida no se sentía. Escucho algo que estaba muy cerca, de súbito la abrazo, con profundo temor intento ver que era, mirando el reflejo en el agua, fue imposible, nada se veía. Con fuerza sobrenatural se safó de esos brazos que casi la dejaban sin respirar y se dejó caer en el agua.Veía como se sanaban las heridas y la calma por fin llegaba a su vida, ya no sentía miedo.
Corría en medio de la niebla una mujer de pelo oscuro y vestido blanco, tan rápido lo hacía que se confundia entre árboles y nubes. Súbitamente paró, agitada amarro su pelo y se sentó para descansar, el frío era tal que congelaba hasta su alma. Cerró los ojos e imaginó estar en un lugar tibio y soleado, en el que se sentía inmensamente protegida y confiada. Dentro de un estado casi de sopor y confusión se levantó para seguir en su huída.Corría sin siquiera importarle el constante roce con ramas y hojas, ya no importaban los rasjuños, el dolor interior no le permitia fijarse en eso.Cada cierto tiempo miraba hacia atrás y cuando lo hacía, notaba como aumentaba la velocidad y de vez en cuando temerosa y angustiada derramaba unas cuantas lagrimas. El sonido crujiente de hojas expuestas a presión humana le reventaba los oidos cada vez se sentía más cerca de su meta, pero también cada vez se sentía más vulnerable por el cansancio y el miedo.Ahora además de todo obscurecía, sin la luz era imposible ver al instante el peligro, solo lo percibía.Llegó a un lago brillante por el reflejo de la luna, se sentó a pensar; algo que en ese instante parecía ser imposible. Recordó todo lo vivido, se sintió satisfecha sin esos recuerdos, hoy no sería quien es, por lo tanto arrepentida no se sentía. Escucho algo que estaba muy cerca, de súbito la abrazo, con profundo temor intento ver que era, mirando el reflejo en el agua, fue imposible, nada se veía. Con fuerza sobrenatural se safó de esos brazos que casi la dejaban sin respirar y se dejó caer en el agua.Veía como se sanaban las heridas y la calma por fin llegaba a su vida, ya no sentía miedo.